T.T.T.
24/09/2021

El otoño llega con perspectivas gracias al cliente de proximidad y la esperada llegada del senior europeo, si la situación sanitaria no empeora y la climatología acompaña

A pocos días del cierre de septiembre, la Confederación de Campings del Mediterráneo (CCM) valora de forma razonablemente positiva una temporada estival en la que, sin acercarse a las cifras de 2019, ha consolidado su liderazgo en el sector pese a la debilidad de los mercados internacionales, cuyo impacto siempre se deja notar con mayor intensidad entre las grandes instalaciones de camping del litoral de Cataluña y la Comunidad Valenciana.

En 2021, la opción camping ha ganado terreno a pasos agigantados entre los españoles, ya que incluso ha superado las pernoctaciones de los apartamentos turísticos y ha reducido distancias respecto a los hoteles. Este avance va muy ligado al esfuerzo realizado desde Campings del Mediterráneo, confederación independiente de la FEEC (Federación Española de Empresarios del Camping) e integrada por las asociaciones de Girona, Tarragona, Lleida, Castellón, Valencia, Alicante y los Campings de Montaña. Según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística, durante los siete primeros meses del año los Campings del Mediterráneo concentraron el 60,6% de las pernoctaciones registradas en los campings de España. En temporada alta, ese porcentaje también se sitúa por encima del 55%, lo que da una idea del peso específico sobre el total nacional.

El excelente comportamiento del turismo nacional, que ha convertido el camping -y concretamente los ubicados en el área mediterránea- en uno de los destinos vacacionales predilectos de cientos de miles de familias españolas, ha permitido subsanar en parte la ausencia del cliente europeo. La ocupación de julio, agosto y septiembre, que a falta de cifras oficiales se situará en una media del 80%, permite encarar el otoño “con buenas perspectivas gracias al cliente de proximidad y la esperada llegada del senior europeo si la situación sanitaria no empeora y la climatología acompaña”, avanza la presidenta de Campings del Mediterráneo, Àngels Ferré.

La Costa Brava, bajo el impulso de establecimientos de primer nivel como La Ballena Alegre o Las Dunas; la Costa Daurada, con referentes como el Sangulí o Playa Mont-roig; y la Costa Blanca, liderada por el grupo Alannia y La Marina Resorts, han vuelto a dar muestras este verano de su fortaleza como destinos de camping, al encabezar los rankings tanto de pernoctaciones como de ocupación. Los campings del interior, de menor tamaño y rodeados de naturaleza, han vivido los últimos meses con ocupaciones de récord ante la fuerte demanda de lugares poco masificados.

El territorio de los Campings del Mediterráneo se erige como la zona turística preferida por el campista nacional, con aumentos superiores al 50% en la Costa Blanca valenciana y en la costa catalana en los registros oficiales disponibles. Ese incremento ha requerido una gran flexibilidad por parte de los empresarios para adaptar sus equipos a un cambio de protocolos y modelos: reservas de última hora, sin apenas antelación; estancias más cortas (una media aproximada de cuatro días); y menor consumo interno en los servicios del camping. Los establecimientos asociados constatan que se agudiza la tendencia al descenso en la ocupación de parcelas, -lógica al acortarse las estancias-, frente a una demanda creciente de bungalows y mobilhome. El perfil del cliente también se ha segmentado más, aunque con presencia mayoritaria de parejas mayores de 35 años con hijos.

“Ha sido una temporada extremadamente difícil, una montaña rusa que ha puesto a prueba la capacidad de nuestras empresas: empezó muy bien con los puentes de Semana Santa y San Juan, pero julio no cumplió las expectativas por el efecto de la quinta ola… Afortunadamente la situación sanitaria nos ha permitido un buen agosto con el cliente nacional, y esperamos ir recuperando el internacional este otoño”, describe Àngels Ferré.